Bombardeo
del 16 de Junio de 1955
Por Dr. Eduardo
Luis Duhalde - El
bombardeo de una ciudad abierta por parte de fuerzas armadas del
propio país es un acto de terrorismo que registra pocos antecedentes
en la historia mundial, ocurridos en el fragor de guerras civiles muy
cruentas que asolaron a esas naciones.
No
hay antecedentes, en cambio, de que miembros de las fuerzas armadas
de un país, con la connivencia de sectores políticos y
eclesiásticos, descargaran sus bombas y ametrallaran a la pacífica
población civil, como forma de implantar el terror y el escarmiento
para lograr la toma del poder.
El
furor fratricida se abatió el jueves 16 de junio de 1955 en el marco
de una tentativa de golpe de Estado, centrándose particularmente en
civiles inermes o muy pobremente armados en defensa de un gobierno no
solo legítimamente constituido, sino también sustentado por un
apoyo popular hasta entonces inédito en los anales de la historia
nacional.
Desde
aviones fueron lanzadas más de cien bombas la mayoría de ellas
sobre las plazas de Mayo y Colón y la franja de terreno comprendida
entre las avenidas Leandro N. Alem y Madero, desde el Ministerio de
Ejército y la Casa Rosada, en el sureste, hasta la Secretaría de
Comunicaciones (Correo Central) y el Ministerio de Marina, en el
noroeste.
Las
acciones bélicas planeadas por los mensajeros de la muerte en aquel
fatídico día tenían el descabellado propósito de bombardear la
zona céntrica de la Plaza de Mayo con el fin de matar al Presidente
y a sus ministros al precio de destruir la Casa de Gobierno con todos
sus ocupantes y causar en sus alrededores muertes y daños,
desaprensivamente y sin importar su costo humano.
Dichas
acciones bélicas, ante la ausencia del Presidente y de sus
ministros, constituyeron desde sus inicios un escarmiento destinado a
castigar y quebrar la adhesión popular al gobierno
constitucional.
Sólo
doce de las más de trescientas víctimas mortales se encontraban
dentro de la Casa de Gobierno, en la que impactaron veintinueve
bombas de las que seis no estallaron.
El
resto de las bombas y proyectiles de grueso calibre provenientes de
aviones, estuvieron dirigidos a una población que fue sorprendida en
sus quehaceres cotidianos por la primera incursión de la aviación
naval a las 12:40 de aquel jueves frío y nublado.
El
golpe fue llevado adelante por oficiales y suboficiales de la Armada
Argentina, con el apoyo de un sector de la Aeronáutica. En esta
ocasión el Ejército se mantuvo leal al Gobierno, aunque exactamente
tres meses después, gran parte de él intervendría decisivamente en
el derrocamiento del gobierno constitucional presidido por el general
Juan Domingo Perón.
Este
masivo crimen de lesa humanidad no puede verse descontextualizado con
lo
que
había ocurrido desde el 17 de octubre de 1945, cuando una
movilización de los trabajadores, hombres y mujeres del pueblo a
quienes Raúl Scalabrini Ortiz denominó
“el
subsuelo de la patria sublevado”, repusieron en su cargo al coronel
Perón. Esa misma noche hubo enfrentamientos armados en los que murió
el joven manifestante
Darwin
Passaponti.
Es
bueno recordarlo aquí, porque en la Historia toda tragedia se
construye con prácticas genocidas que van logrando un
acostumbramiento de la sociedad a hechos que marcan un camino, hasta
que se torna inevitable la masacre colectiva.
No
habría sido posible el bombardeo del 16 de junio de 1955 si no
hubiera existido el intento de golpe de Estado del general Benjamín
Menéndez en septiembre de 1951
—del
que participó también Orlando Ramón Agosti, futuro miembro de la
Junta Militar
en
1976 — y el del coronel Francisco Suárez en 1952 , cuya unidad con
los golpes posteriores no solo está dada por sus propósitos, sino
por la presencia de los mismos protagonistas: Menéndez, Alejandro
Lanusse, Eduardo Lonardi y tantos otros.
No
habría sido posible el bombardeo del 16 de junio de 1955 si no
hubieran existido los tres artefactos explosivos colocados en
alrededores de la Plaza de Mayo, en 1953, durante una concentración
organizada por la CGT, en momentos en que el presidente Perón se
dirigía a la concurrencia desde el balcón de la Casa Rosada. De las
tres bombas estallaron dos. Y la colocada en un andén del subte de
Plaza de Mayo mató instantáneamente a cinco personas e hirió a más
de cien; diecinueve de ellas quedaron mutiladas o lisiadas para
siempre.
En
cambio, durante junio de 1955 se machacó deliberadamente a una masa
anónima con el objetivo de que el temor se expandiera y calara hasta
los huesos entre los potenciales defensores del gobierno constituido.
Las
bombas en Plaza de Mayo implicaron una clara advertencia: quienes
buscaban derrocar a Perón estaban dispuestos a verter toda la sangre
que fuera necesaria.
La
masacre del 16 de junio de 1955 tiene una continuidad política y en
sus componentes personales, continuidad que serpentea por un camino
plagado de sangre de mártires populares y tiene su gran desemboque
criminal el 24 de marzo de 1976.
Dr. Eduardo Luis
Duhalde
Secretario de
Derechos Humanos
Ministerio de
Justicia, Seguridad y Derechos Humanos
Buenos Aires, 16 de
junio de 2010
Esta publicación fue
realizada por la Unidad Especial de Investigación sobre Terrorismo
de
Estado del Archivo
Nacional de la Memoria, dependiente de la Secretaría de Derechos
Humanos del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de
la Nación.
Hoy, hace 57 años, un grupo de genocidas decidía bombardear la plaza de mayo a plena luz del dia. 300 muertos y 700 heridos. La acción de intolerancia mas grande de nuestra historia (en democracia). Causa de la violencia política en Argentina. Origen del golpe de Estado del 76.
ResponderEliminarLas transformaciones y los procesos revolucionarios en beneficio quienes menos tienen, generan siempre el rechazo de sectores minoritarios de la sociedad que ven afectados sus propios intereses. Sucedió con Peron en el 55 y sucede hoy con Cristina.. Sepamos comprender la historia y dirimir nuestras diferencias en el marco de los parámetros que establece el sistema democrático, entendiendo que el Estado debe debender siempre el bien común.
La memoria y el analisis de nuestra historia es lo que nos permite pensar, proyectar y planificar nuestro futuro. La democracia es lo que permite sostenerlo. Los mecanismos que se utilizan para quebrarla siguen siendo los mismos el miedo, el temor, la mentida y la falsa informacion. La transformacion comenzo y sera la voluntad del pueblo no solo a la hora del voto sino en el ejercicio de la ciudadania la que permitira la consolidacion de un modelo de pais que por siempre piense cuide y actue en beneficio del pueblo y en la mejora de los sectores con menos oportunidades.
ResponderEliminarEl Estado debe defender el bien común y cada uno de nosotros, los que apoyamos este modelo de país, el de la inclusión, el de los derechos otorgados, el de las prioridades de soberanía y económicas, el de la memoria y la justicia, el de los más de 4 millones de puestos de trabajo, el de los jubilados, el de los JÓVENES, debemos defender y acompañar a nuestra Presidenta. Hacernos fuertes ante aquellos que quieren seguir bombardeando y no construyendo. Ante ellos debemos seguir trabajando. Día a día. Desde cada uno de nuestros lugares. Así se crece y así se construye.
ResponderEliminarHoy se cumple un año más de aquel nefasto y violento hecho destituyente, en el que se gesto uno de los periodos oscuros de nuestra historia y se extendió por largas décadas.
ResponderEliminarRecordarlo es nuestra obligación, así como identificar los actores que en la actualidad intentan, desde 2003, alterar el orden constitucional, ya que los "Bombardeos" del Siglo XXI adquieren nuevas formas al ser, éstos Corporativos, Mediáticos y Financieros.
Ésto es imprescindible para seguir consolidando el modelo que inicia Néstor y continúa Cristina, Modelo que es Nacional, Popular y Democrático.
Fuerza Cristina, Néstor vive, Arriba Argentina.